El esqueleto está inervado por diferentes tipos de nervios y recibe señales del sistema nervioso para mantener la homeostasis y facilitar la regeneración o reparación. Aunque el papel de los nervios periféricos y las señales en la regulación de la homeostasis ósea ha sido ampliamente investigado, la relación íntima entre el sistema nervioso central y el hueso sigue siendo menos comprendida, aunque se ha convertido en un tema candente en el campo óseo. En esta revisión, discutimos observaciones clínicas y estudios en animales que esclarecen la conexión entre el sistema nervioso y el metabolismo óseo, ya sea intacto o después de una lesión. Primero, exploramos estudios mecanicistas que vinculan núcleos cerebrales específicos con la homeostasis ósea, incluyendo el hipotálamo ventromedial, el núcleo arqueado, el núcleo paraventricular hipotálamo, la amígdala y el locus coeruleus. Luego, nos centramos en las características de la inervación ósea y los subtipos de nervios, como los nervios sensoriales, simpáticos y parasimpáticos. Además, resumimos las características moleculares y las funciones regulatorias de estos nervios. Finalmente, incluimos los enfoques traslacionales disponibles que utilizan la función nerviosa para mejorar la homeostasis ósea y promover la regeneración ósea. Por lo tanto, considerar el sistema nervioso en el contexto de las interacciones neuromusculoesqueléticas puede profundizar nuestra comprensión de la homeostasis esquelética y el proceso de reparación, beneficiando en última instancia la traducción clínica futura.